El cuarteto santiaguino Volkan muestra sus credenciales con su disco homónimo. Ocho canciones que surcan las tradicionales tonalidades del género, donde se ponderan los arreglos y arpegios depurados junto a una remarcable percusión que no deja espacios vacíos.

Luego de varias y experiencias anteriores el guitarrista Nicolás López y el baterista Esteban Olivares dan el puntapié inicial al proyecto Volkan, tiempo después se unirían como guitarristas Daniel Hinojosa, Francisco Andrews y finalmente Francisco Olivares en bajo. Con esta formación la banda comenzaría a improvisar metódicamente las nacientes estructuras de los temas que darían forma a su disco. Esa “sincronía colectiva” como hace mención la propia banda, funciona como un estandarte conceptual que circunda todos sus temas, que, luego de un arduo periodo de autoproducción, lanzarían oficialmente en octubre del 2016 como su primer disco. Posterior a ello se uniría como tecladista Rafael Peñailillo para apoyar sus presentaciones en vivo donde han compartido escenario con Un Día, Ápiced, Zoológica, Osorezán y Sistemas Inestables.

¿A qué suena Volkan?

Mientras una tímida línea de bajo da forma a los primeros segundos de Halo del Ocaso, sobre una cama de texturas sónicas emergen cálidas guitarras que florecen bajo un jardín que suma nuevos colores a través de una certera percusión que engloba la esencia de Volkan, una sincronía de matices que evocan desde el ferviente optimismo hasta el total caos distópico.

Es imposible no emparentar el sonido de Volkan con los pasajes más característicos de God is an Astronaut, pese a que alrededor del disco los matices varían entre la calidez instrumental de Sol de Todos al energético postmetal de Oí el Silencio, existe un dejo de purismo que reafirma la virtud de la banda, y es que esa capacidad de lograr cierto estándar técnico, sonoro e instrumental es francamente notable, más aún considerando su autoproducción. Junto a ello, es Imposible pasar por alto la performance de Olivares en percusión, que aporta una gama de posibilidades y recursos que suman a la identidad final de un disco que contiene tantos detalles como preceptos. Lo menciono porque quiero enfatizar que sería injusto exigirle a Volkan correr en búsqueda de un despliegue de originalidad, si bien es cierto que su ópera prima puede sonar indistinguible de otras bandas a primera vista, el valor de Volkan no radica en su autenticidad, si no en la capacidad de lograr lo contrario, la mimetización, y es que sonar tan bien como para que no te des cuenta que pasaste de escuchar un disco de Ayden, Oh Hiroshima, o Laura es realmente tarea más que cumplida para una primera entrega.

En conclusión, podemos decir que Volkan ha logrado sacar adelante, con no pocas vicisitudes, un disco notable, de carácter prácticamente obligatorio si te gusta escuchar postrock bien hecho, bien ejecutado y notablemente autoproducido.

Equipamiento:

Nicolas López:
Guitarra Squier telecaster, ebow, pedalboard: strymon blue sky, boss dd-20, boss rv5, boss os2, Rat distorcion. Ernie ball vp jr, Arturia minila.

Francisco Andrews:
Guitarra squier stratocaster, Pedalboard: ibanez ts-9, boss cs-3, pedal reverb, pedal delay, afinador digitech.

Francisco Olivares:
Bajo cort, Pedal Harmonix microsynth

Esteban Olivares:
Bateria acustica y electrica Roland -SPD-SX, comtrolador midi

Enlaces:

https://www.facebook.com/volkanbanda/
https://youtu.be/FVvVPP6pvYo