El cuarteto coquimbano debuta en la escena nacional con un disco correcto, entretenido y limpio aunque carente de una voz propia.

Al momento de escuchar el disco debut de Seatemples uno inmediatamente piensa en una banda de seís o más integrantes debido a lo penetrante de cada nota y cada melodía pues, hay que decir que Patricio Temples (voz, guitarra, programación), Priscila Ugalde (voz, bajo), Moisés Segovia (Synth y voz) y Diego Herrera (Batería), se encargan de generar una atmósfera cautivante y agradable, la que precisamente emula un viaje por un sueño del que no se desea despertar.

Down Memory Lane, lanzado online oficialmente el 2 de septiembre de 2017, es la mejor manera de iniciar una carrera musical. Siempre con el shoegaze como base, la banda oriunda de Coquimbo se acercan a diferentes sonidos mezclándolo con todo lo que tienen a mano. De esta manera, es fácil sentirse atraído a la propuesta por su perfecta y balanceada combinación. A través del álbum podemos encontrar toques de dream pop en When the Sea Reveals, pasando por un rock más directo en Seaweed o la psicodelia en Lanterns. El cuarteto nortino constantemente nos está recordando a través de guiños sus más obvias influencias citando a My Bloody Valentine y Slowdive como las más relevantes.

El debut de Seatemples es un agradable viaje por lo ensoñador, uno de aquellos que te hacen flotar, volar, escapar. El juego de voces funciona bastante bien, pero, como suele suceder en el género, se pierde la voz en algunos temas. La producción del álbum es notoriamente superior a la de muchas entregas de bandas independientes locales. También se destacan las líneas de bajo de Priscila, en especial en Further y The Burning World.

El uso de efectos y sintetizadores para cada temas calza perfecto y genera ese ambiente completamente necesario para brindar un sonido fresco, aunque carece de originalidad. En ese sentido, el gran reparo con el sonido de Seatemples es su emulación demasiado notoria a bandas referentes del dream pop, sobre todo al sonido más tradicional de Slowdive, que a ratos parece estar calcado. Esto es, sin embargo, una constante en muchas de las bandas del género en la actualidad. Se agradecería buscar una voz más propia en ese sentido.