A 20 años de F♯A♯∞, repasamos la discografía y el legado de Godspeed You! Black Emperor, el colectivo musical canadiense cuyo tema central parece ser el alarmante clamor del apocalipsis, la guerra y la desolación.

A Godspeed You! Black Emperor los descubrí sin darme cuenta mientras veía 28 Days Later (traducida en Latinoamérica como Exterminio) de Danny Boyle. Cuando el personaje de Cillian Murphy -protagonista de la cinta- camina por las desoladas calles de Londres en un escenario post apocalíptico suena una música lenta, leve y sinfónica que teatraliza la desesperación e incertidumbre de aquél joven perdido que acaba de despertar de un coma. En aquél momento asumí que se trataba de una canción original del compositor John Murphy (quien efectivamente musicalizó gran parte de la cinta y su secuela con espectacular eficacia). Varios años después que me enteré de que esa banda que tanto me gustaba había colaborado una de mis películas favoritas.

No es casualidad que la música del colectivo canadiense se utilizara en una película tan fatalista. Y es que habiendo escuchado la discografía de GY!BE una infinidad de veces me di cuenta en cierta ocasión de que había algo en su sonido que le daba ese toque apocalíptico. Un constante sentimiento de desolación que va más allá de la mera melancolía y una prisa en los ritmos que profetizan un futuro oscuro.

Al final, después de un análisis no menos extenso y celebrando los 20 años del debut de F♯A♯∞,  llegué a una conclusión que deseo compartir: la discografía de Godspeed You! Black Emperor es el relato del apocalipsis contado desde el fin hasta el comienzo, un apocalipsis en reversa.

Después del fin

No es tan descabellado como puede sonar de buenas a primeras. Básicamente es esto: F♯A♯∞, el primer disco, es el escenario post-apocalíptico; un relato ambientado después de la destrucción y la masacre. Todo el mundo, las ciudades, las naciones, están arrasadas, la gente muerta y los sobrevivientes escasean. La idea de que el F♯A♯∞ es un escenario post-apocalíptico se remonta a los primeros minutos de reproducción en los que una introducción de más de seis minutos con un violín y una voz grave recitando un triste y melodramático poema sobre el fin del mundo nos posicionan en el desolador contexto:

“El auto está en llamas y no hay conductor al volante/Y las alcantarillas están todas embarradas con mil suicidios solitarios/Y un viento oscuro sopla/El gobierno es corrupto y estamos en demasiadas drogas/Con la radio encendida y las cortinas estiradas/Atrapados en el vientre de esta horrible máquina/Y la máquina está sangrando hasta la muerte”.

Y ya está. Además de una cita a un tal Blaise Bailey Finnegan III, la grabación de un predicador callejero y el obvio sonido de la música creo que es suficiente para probar el punto. Las referencias políticas del disco incluídas en el artwork y la mísitca ligada al anarquismo que rodea la banda son detalles que no se pueden ignorar a la hora de hacer un análisis profundo de este conjunto de artistas que van más allá de la música.

Spin-off

Luego viene Slow Riot For A New Zerø Kanada. El EP publicado en 1998 vendría a ser un relato más breve y acotado del mismo apocalipsis y un preludio a ese escenario post-apocalíptico relatado en  F♯A♯∞. En este mismo EP se cita al antes mencionado Blaise Bailey Finnegan III (de hecho, una de las pistas lleva su nombre) quien recita un poema de su tocayo ex vocalista de Iron Maiden. Pero al tratarse de un EP, Slow Riot es más bien una especie de spin-off del disco anterior, un relato bastardo pero emocionante del largometraje.

Los muertos que resucitarán primero

Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven (2000), el segundo disco en la discografía de GY!BE y, además, el más aclamado, es la narración de ese apoteósico y estruendoso apocalipsis. La mayor característica de este disco en relación con el resto es su aspecto “espiritual”, por llamarlo de alguna forma. El apocalipsis de Skinny Fists tiene que ver con la ascensión y la salvación de unos pocos elegidos que se salvarán del impacto y el juicio final que dejará sumida a la tierra en la desesperanza. Los muertos serán libres. La orquestal composición de este álbum doble en Storm, la primera pista del disco, acompañado por esos cuernos y percusiones marchantes nos dan la sensación de un grupo de ángeles caminando en dirección a la cima de un monte, algo así como los salmos de ascensión en la cultura hebrea.

Armagedón

El controversial Yanqui U.X.O (2002), el tercer disco de larga duración de GY!BE, es un relato del Armagedón o –si somos más meticulosos con la escatología-, la gran tribulación. Es, a decir verdad, una especie de guerra nuclear que va a desencadenar el apocalipsis ya mencionado en Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven. Básicamente se trata del conflicto de los hombres que traerá el fin a la tierra tal como la conocemos. Una curiosidad es que en la contraportada de la versión física de este álbum se hace una referencia –ficticia, pero interesante- a las grandes compañías discográficas del mundo y su relación con la industria armamentística. U.X.O es una sigla militar cuyo significado es unexploded ordnance o también unexploded bombs, que significaría “bombas sin explotar”. En la contraportada del disco la teoría conspiranóica daría a entender que sellos como Sony, Universal y Warner serían responsables de la venta y tráfico de armas y constituyen a una especie de carrera armamentista. 

Contraportada de Yanqui U.X.O

Rumores de guerra

‘Allelujah!, Don’t Bend! Ascend!, el cuarto disco de estudio de Godspeed publicado el 2012 y que marca su regreso después de diez años de hiato, es la vida irregular en la tierra antes de la gran guerra. El disco relata las aproximaciones a la violencia, los “rumores de guerra” -antes del Armagedón- que en algún momento desencadenarán las acciones finales de este universo post-apocalíptico que envuelve al sonido del octeto canadiense. El disco comienza con una voz de carácter policial gritando “Put your arms up stretched! Okay? Can you get there? No. Shoot”. (Además, la primera pista del disco lleva el nombre del jefe de Estado Mayor del Ejército de la República Srpska durante la Guerra de Bosnia apodado “El carnicero de Srebrenica”). ¿Coincidencia? No lo creo.

Los otros…

El último disco del conjunto, Asunder, Sweet and other Distress, publicado el 2015, vendría a ser el único álbum que no encaja con las características del resto de la discografía. Partiendo de que tiene un sello propio y no se ajusta a las estructuras “tradicionales” que han caracterizado a GY!BE desde su debut en el ’97, Asunder es también un experimento en cuanto a esas emociones tan marcada con las que los chicos de Montreal han jugado a través de su extensa carrera. Puede ser considerado un álbum independiente en la carrera del Emperador Negro y también un descanso entre sus obras que rozan lo cinematográfico.

No olvidar también que hace unas semanas Constellation Records, el sello que respalda a los canadienses, liberó los detalles de su próxima entrega, Luciferian Towers. El disco será lanzado el 22 de septiembre y contará, al igual que el anterior, de cuatro pistas con una duración total de 44 minutos y 54 segundos. Para incrementar el hype, desde la página oficial del sello indicaron que el disco está inspirado en los 100 años de la Batalla de Messines en la Primera Guerra Mundial. Y yo reitero: ¿coincidencia?