El quinteto oriundo de Ohio debuta en nuestro país el próximo 24 de Abril en el Domo San Diego.

Una vieja canción reza: “and I can’t make it on my own/Because my heart is in Ohio”. Quizás conozcan el tema, es de una de esas bandas tan populares de comienzos del 2000. Se llamaban Hawthorne Heights, y la canción, bueno Ohio Is For Lovers… o sea, “Ohio es para los amantes”.

Y Ohio es también la ciudad donde nace Citizen, un quinteto de ¿emo?, ¿punk?, ¿rock alternativo? Un quinteto de música, mejor llamémosle así, por que la corta carrera de estos muchachos ha dado qué hablar a toda una escena del famoso “emo revival” y esa camada de bandas engendrada en los cálidos brazos de Jesse Lacey y Brand New.

Citizen se forma en los suburbios del “Estado del Castaño” (así se le llama a Ohio) por ahí por el 2009 cuando el vocalista Mat Kerekes y cuatro amigos de la secundaria decidieron juntarse a hacer pop punk. Afortunadamente esa idea no duró más que un EP (Young States, 2012) y para cuando firmaron con el sello Run For Cover optaron por acercarse más a un indie con sabor a emo, de ese que pululaba en bandas como Braid y Sunny Day Real Estate.

Así es como surge Youth en 2013, un disco fresco, cuya rabia se condensa en la melancolía, pero también en líneas melódicas heredadas el post-hardcore, así como una voz que pareciera tomar prestada la angustia del grunge. El sitio AllMusic le dio tres estrellas sobre cinco y recalcó que “El grupo puede no estar innovando en el terreno musical, pero está decidido a hacer algo de la música más grande de los alrededores. Más importante aún, tienen una seriedad profundamente arraigada que a menudo parece perdida en los grupos emo en 2013”.

El valor de Citizen incrementó en la medida que otras bandas de su talla ganaban público. Así, a la par, conjuntos como Basement (quienes debutaron en nuestro país el año pasado), Balance & Composure, Title Fight, Turnover, Superheaven y The World Is A Beautiful Place And I’m No Longer Afraid To Die se volvieron más populares en una escena de camisas a cuadros, zapatillas Vans y comida vegana.

En 2015, el quinteto lanza su segundo LP. Everybody Is Going To Heaven, un disco de 10 canciones que descuadró por completo a sus oyentes bajo el “efecto Brand New”. Y es que, efectivamente, la transición entre un disco al otro confirmó la gran influencia que los autores de Jesus Christ y The Quiet Things That No One Ever Knows había tenido sobre los chicos de Ohio.

En este álbum, Citizen se volcaba de lleno a un sonido más oscuro, siniestro y experimental, a veces comparado con Daisy de los antes mencionados Brand New. Su mayor característica estaba bases de corte post-punk, contratiempos y progresiones melódicas disonantes, muy al estilo de Slint o June Of 44, y sobre todo guitarras más distorsionadas y gritos desgarradores, jamás oídos previamente en la dulce voz de Kerekes.

Tanto la crítica como la fanaticada se dividió. Metacritic le dio 4 estrellas sobre 5. SputnikMusic apenas un 2,5 de 5. Anthony Fantano (TheNeedleDrop) los destruyó con un 3/10 mientras que el sitio canadiense Exclaim le rindió un 5/5.

Y bueno, la ambición trae su costo y a punta de altos y bajos la banda se sostuvo a gracias a la innovación, elemento que el año pasado les valió para su tercer larga duración, As You Please, una entrega mucho más desenfada y cercana al querido Youth, con guitarras más melódicas y coros más cantables. Y aunque pueda ser redundante, su notoria cercanía con la banda de Lacey se hace más palpable que nunca en canciones como You Are A Star o Fever Days.

Y así, con tres discos, un EP y un par de splits, Citizen prepara sus maletas para dejarse caer por nuestro país e, próximo 24 de Abril en el Domo San Diego. Teloneados por los locales Los Fix y Tilde, el quinteto se encontrará con el público chileno a las 19:00 horas para mostrar esa energía indiscutible que los ha caracterizado a lo largo de su breve, pero sólida carrera. Una carrera más allá de las etiquetas.

Las entradas se encuentran disponibles en Ticketek.