El cuarteto de post rock porteño debuta con un disco de imaginarios y melodías calurosas que hacen juego con su nombre. Aun cuando el riesgo no derrota las convenciones, su primer disco es un buen augurio para lo que les depara el futuro.

Hace unos meses atrás, en una vieja sala de ensayos en Valparaíso, el cuarteto conocido como Cian (sí, como ese color que está entre el celeste y el verde agua) cerraba una jornada precedida por los san felipeños de Droste y los santiaguinos de La Ciencia Simple. El motivo de la tocata era doble: La Ciencia Simple recolectaba dinero para su viaje a Bélgica, al Dunk!Festival, mientras que Cian lanzaba oficialmente su primer disco de estudio en formato físico, Ciudades Invisibles, una recopilación de cinco poéticas melodías con palabras ocultas en las notas, pero sin voz alguna que las recitara.

El primero de marzo Cian liberó a través de las redes sociales, YouTube y Bandcamp, su disco debut. Así, se incorporaron al circuito de bandas emergentes que componen la creciente escena del post rock y el ambient chileno. Hoy, siendo parte del catálogo del sello Manjar Records se hacen parte este sub-mundo musical que pareciera estar dando bastante material de niveles cada vez más altos y sólidos.

¿Y a qué suena Cian? Se puede decir que, tal como su nombre lo insinúa, suena a color. Desde un plano bastante “sinestésico”, las cinco canciones de mediana duración que componen Ciudades Invisibles se apegan a ese sonido uniforme y colorido, muy representativo de la segunda ola del post rock texano de Explosions in the Sky y, hasta de esa primera etapa de This Will Destroy You con su EP Young Mountain.

Aunque las comparaciones son odiosas y nunca es bueno abusar de ellas para dar a conocer a una banda nueva, sirven para hacerse una idea las influencias que atañen a un conjunto que se está dando a conocer. A Cian es posible ubicarlos dentro de ese post rock con toques de emo. Un poco como un cruce entre Mineral y los inicios de Mono, pues, tal como los japoneses, el cuarteto porteño hace alarde de su capacidad de “enamorar” –por decirlo de alguna forma– a través del contrapunto y la sutilidad de sus guitarras brillosas y baterías marchantes. Sin embargo, este pareciera ser también su mayor debilidad.

De la comodidad y otros males.

“¿Y a qué suena Cian? Se puede decir que, tal como su nombre lo insinúa, suena a color.”

Ciudades Invisibles –que no tiene nada que ver con el libro del mismo nombre de Italo Calvino- es, sin lugar a dudas, un disco correcto: bien ejecutado, bien armado y bien mezclado. Las canciones, como señala Roberto Muñoz, guitarrista de la banda y productor del disco, “tienen su historia; es un disco etéreo, como el soundtrack de un viaje”.

Sin embargo, es precisamente esta rectitud en el disco la que se presenta como su mayor problema: no hay grandes riesgos. La particularidad del álbum es su capacidad de no incomodar al oyente con sobresaltos y distinciones. El debut de Cian, en este sentido, cae dentro de un post rock genérico que, por cierto, “pega” bien, agrada al oído, pero no trasciende.

Se rescata la pasión puesta en sus pistas 3 y 5, tituladas Cepheid y Juliane, dos piezas melancólicas y potentes con fórmulas similares en las que la tristeza se apodera de la primera mitad de la canción para desembocar en un “éxtasis post-rockero” con algunos arreglos de armónica (en Cepheid) y violín (en Juliane) de manos de Ramsés Jerez, uno de los guitarristas del conjunto.

La grabación, a manos del ya conocido Juan José Sánchez (Asamblea Internacional del Fuego; Tenemos Explosivos), es impecable, así como la mezcla y masterización de parte del ya mencionado Roberto Muñoz. En términos de producción, Cian se asegura un lugar dentro de los discos de calidad que ya están volviendo –y en buena hora- una norma dentro de incluso las escenas más undergrund.

Con Ciudades Invisibles el cuarteto porteño entra a la carrera cada vez más competitiva del post rock y con un buen pie. Quizás pudo ser mejor, sí. Quizás pudo ser más novedoso, sí. Pero también hay que darles el beneficio de la duda. Con composiciones como Cepheid uno puede hablar de un buen augurio. Sólo es cuestión de tiempo para que esas ciudades invisibles se llenen de color –de color cian si es posible- y la arquitectura de una obra maestra quede completamente al descubierto.


Cian es:

❅ Ramses Jerez: Guitarra / Violin / Armonica
❅ Roberto Muñoz: Guitarra / Secuencias / Lírica “Juliane”
❅ Javier Sanchez: Bajo
❅ Juan Pablo Cisternas: Batería / Líricas

❅ Grabado en estudios Gitano Recs. (Santiago, Chile), por Juan José Sanchez Elissalde durante Noviembre del 2016.


Enlaces:

https://www.youtube.com/watch?v=tRufVyt9qlU https://cianmelodias.bandcamp.com/