La bajista y también miembro de la banda de la cantante de pop nacional Denise Rosenthal, habló con The Post Rocker sobre su carrera dividida entre el pop y lo experimental, la presencia de mujeres en la industria contemporánea y su próximo viaje para participar del Dunk!Fest en Bélgica.

De día, Belén Farías, bajista, se viste con la ropa más colorida que tenga a mano y toca sobre escenarios bien iluminados al ritmo de tonadas pegajosas como Cambio de piel o Encadená.

De noche, en cambio, el tema es el luto: ropa negra, espacios oscuros y claustrofóbicos, corpse paint (maquillaje de black metal) y piezas musicales largas, melancólicas e inentonables.

Pero aunque de buenas a primeras parecieran ser dos mundos irreconciliables y con pocos o ningún punto en común, para la misma Belén todo llega a un mismo lugar.

Y es que ambas caras de la industria musical chilena son igual de deseables y ella misma asegura que le cuesta “elegir a una sobre la otra”.

Belén Farías es desde hace varios años miembro de la banda de Denise Rosenthal, quizás una de las cantantes nacionales más conocidas dentro del mundo del pop nacional, pero al mismo tiempo forma parte del apartado rítmico de la banda de post-rock experimental Osorezan, un grupo que desde 2014 ha venido escalando dentro de la escena independiente santiaguina gracias a una propuesta bastante propia en la que lo teatral se entrelaza con los factores natos de una música melodramática, muy en la onda de referentes canadienses como Godspeed You! Black Emperor o Silver Mt. Zion.

Mundos opuestos… Pero tampoco tan opuestos a la larga cuando la meta siempre es Roma.

¿Cómo se relaciona tu trabajo en Osorezan, desde la vereda del underground, con tu trabajo en la banda de una de las cantantes más populares de Chile?

La verdad es que estando dentro de ambos proyectos pude ver que las formas orgánicas de llevar a cabo las metas que existen en ambas bandas son muy similares, la diferencia es que funcionan a distinta escala. Son proyectos donde todas las personas involucradas trabajan en pos de que una idea crezca y en ese sentido, he intentado llevar a Osorezan algunas de las herramientas que creo necesarias para que esta maquinita no deje de moverse y ojalá, sustentarse por sí sola en algún momento.

Algo importante es que Denise en este momento hace una propuesta donde presenta en escena solo intérpretes mujeres, dando vitrina y un espacio importante en escenarios de prestigio tanto a grandes músicas como talentos emergentes femeninos. Creo que es importante que haya más referentes femeninos que se atrevan a hacer la música que les gusta, referentes para mi generación y las próximas a que se motiven y se empoderen de sus proyectos. Desde mi posición intento que vean que la música es un lenguaje super universal, que puedes estar haciendo música pop y además tener una banda de música instrumental.

¿Dónde te sientes más cómoda?

Creo que a pesar de compartir muchas de las partes organizativas, ambos proyectos son diametralmente opuestos, por lo que las dinámicas de trabajo musical en ambas bandas son muy, muy distintas, y me cuesta elegir a una sobre la otra. Por un lado, en Osorezan tengo la oportunidad de tocar y hacer la música que me gusta con amigos desde muy chica, trabajamos bajo los conceptos que nos gustan, organizamos fechas, ya hemos viajado y convivimos muy en familia la verdad. Con Denise la cosa es distinta porque ahí es donde llega todo el rigor y la experiencia de un trabajo en la industria musical: los viajes, el dormir poco, grandes escenarios, girar y conocer lugares nuevos todos los días es agotador, pero super motivante a la vez. Ambas experiencias se complementan de cierto modo y resulta ser muy enriquecedor.

Belén en la banda de Denise Rosenthal
Foto: Felipe Morales (Gentileza Parlante.cl)

¿Cómo llegaste a Osorezan?

Llegué a Osorezan a través de Matías (batería). Conozco a la mayoría de mis compañeros de banda desde el colegio y recuerdo haber acompañado a Mati a los ensayos de las primeras juntas que tuvieron al empezar el proyecto, cuando solo estaba Francisco (guitarra) y Cristóbal (teclados). De hecho, estuve en el primer ensayo de lo que iba a ser Osorezan (lo que me parece chistoso igual -ríe-).

A fines del 2014 me pidieron que fuese parte de la banda oficialmente, cuando Ariel (guitarra) ya era parte de la formación y Cristóbal había pasado de tocar bajo a tocar teclados.

¿Cómo se dio tu cercanía a los géneros musicales más “alternativos”?

Creo que todo parte de la base de que mi familia siempre ha estado ligada a lo musical. Mis padres, abuelos y hermanos son músicos o tienen alguna faceta musical, entonces ese estímulo estuvo siempre presente. Ya cuando estaba en primero medio más o menos, en esa etapa donde empiezas a ser más independiente y empiezas a conocer gente, conocí bandas con las que lograba identificarme más profundamente. Uno de los primeros discos que me abrieron la puerta a ese mundillo fue Drums and Guns de Low. Lo escuchaba, literalmente, todo el día.

Pese a ser una banda instrumental, Osorezan ofrece una imagen y un mensaje filosófico y social. ¿Cómo se desarrolla esto a través del sonido y la experimentación musical?

Para mi todo lo que se plasma en la música de Osorezan nace desde una vivencia real. Cuando componemos y definimos un pasaje musical buscamos que para todos sea un momento catártico. Nos gusta harto improvisar y probar mucho antes de estructurar una canción, así que es un proceso que nos toma harto tiempo.

La verdad no veo un “pero” en el hecho de que la banda sea instrumental, sino que por el contrario, se complementa muy bien con otras disciplinas artísticas; la música nos permite crear un imaginario sonoro en común que luego, al ser complementado con una idea visual, logra llegar a ese mensaje un poco más literal, cerrando el círculo.

A lo largo de la historia las mujeres y el bajo, como instrumento, han tenido una extraña relación, casi al punto de ser icónica. Pienso, sobre todo, en bandas de rock alternativo, donde son mujeres las encargadas de tocar este instrumento (Kim Gordon, Kim Deal, D’arcy, Debbie Goone, etc). ¿Por qué crees que se da esta situación y por qué tú escogiste el bajo?

En mi caso creo que empecé a tocar bajo antes de conocer referentes femeninos. Crecí viendo la figura del guitarrista soleando bajo el haz de luz en el escenario y nunca logré identificarme con eso. Estoy generalizando, lo sé, pero es un rasgo que existe en el guitarrista en mayor o menor medida -ríe-. Lo que siempre llamó mi atención del bajo es la importancia que tiene en la estructura musical de una banda; lleva el groove, es parte de una base que tiene que ser sólida, un bloque junto a la batería. Pasa en el rock, en el funk… ¡En la música latina es lo que te hace bailar! Si esa base está débil, la banda pierde fuerza. Es un instrumento super esencial, por eso me encanta.

Recién comentabas que en el conjunto de Denise Rosenthal todas las intérpretes son mujeres. En Osorezan, en cambio, que son siete, tú eres la única mujer ¿Cómo te sientes al ser la única representante femenina de la banda?

Estoy acostumbrada a tener que estar rodeada de hombres porque durante mi adolescencia no tuve muchas amigas mujeres, así que es algo natural. Obviamente hay sutilezas que nos diferencian, pero creo que eso es justamente lo que une a Osorezan como una familia. Para que un grupo de siete personas funcione tiene que haber comunicación y confianza, más allá de cualquier diferencia que podamos tener.

¿Cómo ves el desarrollo de la industria musical en Chile y su relación con las artistas femeninas? ¿Hay algún avance en cuanto a la representatividad?

Belén tocando junto a Osorezan usando "corpse paint" (maquillaje de black metal)
Belén tocando junto a Osorezan usando «corpse paint» (maquillaje de black metal). Foto: Pablo Selman (@pablo__fs)

El hecho de que haya tantas artistas chilenas que estén liderando sus proyectos en este momento me parece super motivante. Javiera Mena y Mon Laferte en Coachella son ejemplos de que la industria sigue creciendo, se hace global y va fijando objetivos cada vez más altos. Creo que esas mismas cosas van abriendo camino lentamente a que el porcentaje de shows femeninos en festivales masivos crezca, es cosa de tiempo.

Bueno, actualmente las mujeres tienen bastantes representantes femeninos dentro de la música popular, las mismas Javiera Mena o Mon Laferte que mencionas, o recientemente Paloma Mami, o podemos pensar en Camila Moreno o la misma Denise Rosenthal, por dar algunos ejemplos… Pero ¿qué pasa en las escenas más experimentales y underground?

Siempre ha habido representantes en todos los estilos acá en Chile, pero pasa que los medios y la difusión masiva se concentra en un grupo de personas reducido. Sería interesante que las radios pasaran más música emergente, que hubiera más festivales al estilo de Ruidosa, que juntaran en un mismo lugar proyectos femeninos no tan masivos con esas referentes que son ejemplos para todas. Necesitamos más experiencias que inspiren, que nos hagan abrir los ojos.

Pero de todas maneras a veces parece difícil encontrar mujeres haciendo pos-rock o math-rock, por ejemplo. ¿Por qué crees que se da, o mejor dicho, no se da esta situación?

Creo que son estilos con referentes femeninos a los que uno no llega tan fácilmente como puede pasar con artistas que suenan en la radio o las que te recomiendan en Spotify. Onda, yo crecí escuchando a Laura Pausini o Norah Jones porque a mi mamá le gustan mucho y me sé todos sus temas como por ósmosis. También me gusta ene Ariana Grande, pero siento que todas ellas llegaron a mí muy fácilmente y tuvieron que pasar años antes de que yo pudiese descubrir un disco de Tricot, por ejemplo. Ambos estilos son de nichos pequeños y no tan comerciales, así que toma harto trabajo y constancia hacer de un proyecto así un nombre reconocible. Deben de haber un montón de bandas con mujeres y de mujeres trabajando en el estilo… Es cosa de buscar más profundamente.


«Necesitamos más experiencias que inspiren, que nos hagan abrir los ojos»

A propósito de las mujeres en la industria, estos últimos años se ha dado un fenómeno muy particular en la escena indie chilena. Ha habido varios casos de funas y denuncias por violencia de género, abuso y acoso sexual, entre otras, contra miembros de bandas locales. Todo esto se da generalmente en músicos de bandas ligadas al indie pop que siempre dijeron apoyar los movimientos feministas y vendían la imagen de “deconstruidos”. ¿Cómo ves tú esta situación?

Me parece horrible y de una actitud muy hipócrita que entre compañeros de banda y amigos se avalen y desconozcan situaciones que violentan a mujeres que están trabajando en pro de un mismo objetivo musical, más si predicas un discurso así de potente. Todas esas situaciones funcionan como bombas de tiempo que explotan en algún momento, a la larga todo se sabe, creo que no se puede evitar. Es una escena relativamente chica, es difícil esconder cosas como esas por mucho tiempo y me parece que a raíz de lo mismo es necesario que entre mujeres nos sigamos comunicando y cuidando de personas que no respetan nuestros espacios. Creo que para todas ha sido difícil llegar hasta dónde estamos y solo nos queda apoyarnos y vernos como pares y posibles pilares sobre los cuales seguir construyendo nuestros proyectos.

Belén tocando junto a Osorezan. Foto: Pablo Selman (@pablo__fs)
Belén tocando junto a Osorezan. Foto: Pablo Selman (@pablo__fs)

Finalmente, ustedes (Osorezan) y Sistemas Inestables serán la cuarta y quinta banda que LeRockPsicophonique mandará al Dunk!Fest en Bélgica. ¿Te esperabas algo así?

Llevamos años trabajando y ensayando mucho para poder cosechar frutos como este. Agradezco que el sello nos apoye y crea en nosotros como apuesta para el escenario del Dunk!Fest. La verdad espero que esta sea la primera de muchas fechas en Europa.

Osorezan es parte del sello independiente LeRockPsicophonique, que está ad-portas de realizar la 2da edición del festival LeRock Fest, un evento bastante grande que trae a bandas como Daughters y A Place To Bury Strangers. ¿Qué te parece el desarrollo de una industria autogestionada en Chile en contraste con los grandes eventos de carácter más comercial que se dan en el país?

Me parece genial el hecho de que sellos independientes estén apostando por producciones más grandes, habla de que existe una escena que escucha y consume música que se escapa de lo pop, con fechas de convocatoria masivas. Me pone muy contenta que bandas amigas puedan compartir cartel con estas tremendas bandas.

Este sábado Osorezan tocará junto a Lerdo a las 19:00 en Departamento. Las ganancias recolectadas del evento servirán para financiar su gira por el viejo continente.

PREVENTAS: $3.000 Y 2X $5.000 ENVIANDO MAIL A OSOREZANBANDA@GMAIL.COM

$3.500 EN PUERTA.